lunes, 20 de mayo de 2013

Siempre...

Todavía te siento, todavía te escucho..., Mena.
Pensaba que ya te habías marchado, y no...
Bienvenida seas en tu regreso. Tampoco es tan doloroso después de todo...
Puedo verte, sentirte y evitarte... No, no es por controlar la situación, es por salvaguardar el poquito vuelo que había conseguido levantar.

Lo sé, vuelves para recordarme por lo que un día me esclavicé a ti... Lo sé, pero es que tocando las cuerdas de mi corazón, conseguí volver a llorar y por fin, pude ver nítida el alma...como un 
día de sol en el mar... como Dalí a Gala en escultura... y comprendí, que no ha habido nunca tan maravillosa condena que tenerle en frente con el querer a flor de piel y la certeza de que nunca será posible...

Mi motivo de vida, de dolor, de pena y de reinvente, me lo regalaste y arrebataste tú... Igual ya es tarde para lamentarse; quizá lo único que quede sea ser mera observadora de sus movimientos; una pervertida emocional de su ausencia...

Labios que regalan amor agridulce. 
Vestidos que despiden al cariño cada madrugada y no regresarán hasta el próximo otoño...

Nunca sabrás lo que es levantarte cada mañana con su imagen en la mente, pensando su sonrisa y sabiendo que sólo te reconfortarás entre sus inseguros brazos.

Así es el amor, querida amiga, aunque tú, tan solo, podrás vivir de su recuerdo...


ika de mo *